POSITIVO: UN DOCUMENTAL SOBRE VIH/SIDA (2000)
 
 
Título en español: POSITIVO: UN DOCUMENTAL SOBRE VIH/SIDA

Título Original: POSITIVO: UN DOCUMENTAL SOBRE VIH/SIDA

País: España

Director: Rafa García / Juan Manuel Martínez

Escrita por: Pilar García Elegido y Fernando Costilla

Protagonizada por: Documental

Duración: 28 minutos


Película completa



Antecedentes:

Una línea fina, casi imperceptible, separa la vida de la muerte. La fragilidad nos acompaña desde que nacemos. Vivimos casi siempre ajenos a esta condición, hasta que alguna circunstancia nos hace bailar en el filo de esa línea. ¿Cómo afronta la vida una persona joven cuando la muerte le pasa rozando y experimenta situaciones que parecieran estar reservadas a etapas muy posteriores?

“Positivo” es un documental que nos traslada la historia de Tomás, seropositivo. Una entrevista del protagonista en plano corto vertebra el documental, interrumpiéndose con recreaciones de su vida cotidiana. Tomás nos va relatando cómo cambia su vida a partir de su diagnóstico y su vivencia de etapas muy duras, cercanas al final. Afortunadamente es una de las primeras personas que tiene posibilidad de probar los nuevos tratamientos de medicamentos antirretrovirales que rompieron con la etapa negra del VIH; con aquellos años iniciales en los que el SIDA era prácticamente sinónimo de muerte. A partir de ahí, el giro es radical y, en poco tiempo, Tomás pudo volver a llevar a cabo una vida normal.

Argumento:

La preparación de “Positivo” comienza en 1999. Nuestro anterior documental, “Confluencias” se encontraba en una fase de difusión en festivales y queríamos preparar un trabajo radicalmente distinto en contenidos y forma. Pasamos de un documental con una mezcla de ficción y realidad, a un documental testimonial de carácter social. De una fotografía de color muy matizada, a un blanco y negro con un grano buscado, en ambos casos bajo la dirección Rafa García.  

El tema surge a raíz de una propuesta de Juan Manuel Martínez, que llevaría después la dirección de producción de la película con gran acierto y una implicación total. Leyendo documentos sobre VIH/SIDA Fernando Costilla, coguionista, y yo misma, encontramos que había bastantes trabajos sobre la dureza de las primeras fases del SIDA, pero escaseaba la visión del cambio que habían supuesto los combinados de medicamentos. Decidimos poner en marcha el proyecto.

  Encontrar el protagonista fue un reto de este documental. No era fácil. Implicaba, para la persona que decidiese dar este paso, descubrir una condición no aceptada por una parte de la sociedad. Tras distintos avatares, conocimos a Tomás. Poco tiempo antes había narrado su historia en una publicación especializada, pero ahora le íbamos a pedir dar un paso más, dar entrada a una cámara y a un equipo de cine en su vida, poner su imagen en el punto de mira.  

Tomás vive en Barcelona. Recuerdo nuestro primer encuentro en un local cerca del Macba y largas conversaciones y paseos por la ciudad durante un fin de semana. Después, seguimos intercambiando puntos de vista por correo electrónico hasta que, finalmente, decidió dar el paso: iba a protagonizar el documental. A partir de ahí, Tomás y todo su entorno se implicaron completamente en la preparación, que duró varios meses, y posteriormente en el rodaje.  

Fue muy importante la labor de documentación previa, ya que a través de Tomás teníamos que dar voz a mucha gente que había vivido el mismo proceso. También fueron esenciales las entrevistas previas de sonido que hicimos a Tomás, que grabó Xavi Sala, y que nos permitieron centrar los temas más importantes del documental, además de proporcionarnos posibilidades para el montaje.  

El rodaje, que duró una semana y se realizó en super 16 mm, fue el más relajado que hemos vivido hasta la fecha. Se incorporó Pedro Domínguez como ayudante de dirección y la organización del rodaje fue excelente. Todo iba fluyendo en las localizaciones, que eran los lugares de la vida cotidiana de Tomás, en una Barcelona bajo el calor del mes de julio. Decidimos realizar la entrevista en profundidad, el momento clave del documental, a mitad del rodaje, con el fin de que Tomás hubiese ganado confianza con todo el equipo. Recuerdo que fue el momento de más tensión. Sabíamos que de esa entrevista dependía que el documental funcionase adecuadamente. Con el acuerdo de Tomás decidimos avanzar cronológicamente en su historia. Recuerdo la tranquilidad que tuvo el protagonista a lo largo de toda la entrevista. Recuerdo que algunos miembros del equipo oyeron por primera vez en aquel momento datos concretos de su historia y que la voz de Tomás sonaba en un silencio lleno de respeto y de gran atención.  

Uno de los últimos días del rodaje salimos de Barcelona hacia el Cabo de Creus, donde se localizan las secuencias finales de “Positivo”. El documental terminaba en el mar, en la vida. Porque la historia de Tomás, como la de mucha gente que ha vivido el VIH/SIDA ha sido dura, muy dura, pero esa línea delgada que es la vida no se ha roto. Nos quedamos con el mar, con la vida, sin dejar de narrar su fragilidad.

“POSITIVO” fue nominado a los Premios Goya en la categoría de Cortometraje Documental en el año 2000. Ganó numerosos premios en festivales nacionales e internacionales. Se emítió a través de Canal Plus. Se difundió mucho en centros culturales y eventos vinculados al VIH/SIDA en España e internacionalmente. Pero, aparte de permitir que nos adentrásemos en este tema, más allá del VIH/SIDA, nos mostró la vida como esa línea delgada que hay que apurar mientras exista. (Del BLOG de Pilar García Elegido).


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