SIDA

por la doctora Aurora Orzechowzki


SIDA son las siglas de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, una enfermedad hasta ahora incurable, progresiva y mortal.

Para entender mejor en que consiste este mal, es necesario antes comprender algunos otros conceptos:


EL SISTEMA INMUNOLÓGICO.

El sistema de defensa del cuerpo, contra organismos que le son extraños y dañinos, está compuesto por diferentes grupos de células, llamadas linfocitos, entre las cuales destacan las CD4, que son las que dirigen la defensa, enviando señales químicas a otros grupos linfocitarios para exterminar al agente dañino, llamado antígeno.


EL VIRUS DE LA INMUNODEFICIENCIA HUMANA.

Este virus, ataca precisamente a las células CD4, introduciéndose su código genético en el de ellas y obligándolas de esta manera a reproducir virus en lugar de células CD4, al mismo tiempo que las aniquila.


SIDA.

Cuando el virus ha logrado destruir considerablemente al sistema inmunitario encabezado por las células CD4, decimos que hay una inmunodeficiencia y que es adquirida porque no es congénita, es decir no es hereditaria, aunque algunas veces se nazca con ella porque se adquirió de una madre infectada.

Esta transmisión de una madre infectada a su bebé puede ser durante la gestación, al momento del parto o en la lactancia.

Al existir una inmunodeficiencia significativa aparecen ciertos signos o síntomas que en conjunto se llaman síndrome y que son característicos de este padecimiento; por ejemplo infecciones y cánceres oportunistas.


EL ARN.

El ácido ribonucléico es el lugar donde se encuentra el código genético del virus, es decir sus características hereditarias, que le son necesarias para replicarse.

Normalmente en la naturaleza el ADN o ácido desoxirribonucléico manda mensajes al ARN, pero en el caso del VIH este logra invertir el sentido de la información, enviando sus mensajes de su ARN al ADN de la célula, por esta importante característica se le llama Retrovirus. El virus inserta su información genética en el mecanismo de reproducción de la célula, gracias a la transriptasa inversa.

El virus de la inmunodeficiencia humana pertenece a la familia de los lentivirus, lo que significa que puede permanecer en estado de latencia dentro del organismo durante largos periodos de tiempo, para activarse cuando surgen las condiciones favorables para ello. Sin embargo, ahora sabemos que el VIH nunca permanece inactivo, ya que desde su ingreso al organismo empieza a reproducirse en los ganglios linfáticos, causando la muerte de miles de millones de células por día.


MANIFESTACIONES DE LA ENFERMEDAD.

Cuando el sistema inmunológico ha sido disminuido considerablemente por el VIH, aparecen las infecciones y los cánceres llamados oportunistas, porque aprovechan esta condición del organismo para atacar y desarrollarse.


DETECCIÓN

Para tener la certeza de que el virus existe en el organismo es necesario hacerse la prueba de Elisa, que consiste en buscar los anticuerpos que el cuerpo produce para combatir al VIH. Cuando esta prueba resulta positiva, se debe hacer una confirmatoria llamada Western blot.


CONTEO DE CÉLULAS

Una vez confirmada la presencia del virus en el organismo, es conveniente hacerse un examen de laboratorio para conocer la cantidad de células CD4 que existen por milímetro cúbico de sangre. Los parámetros normales van de 500 a 1,200 células, así que el resultado indicará cuánto daño ha causado el VIH.

Hasta muy recientemente se creía que en vista de que el virus permanecía latente durante un tiempo, no era necesario dar tratamiento sino hasta que el conteo de células fuera de 500 o menos.

Ahora, sabiendo que el virus actúa desde su ingreso al organismo, lo recomendable es administrar antivirales desde el mismo momento en que es detectado.

El tratamiento para prevenir las infecciones oportunistas se recomienda iniciarlo cuando el número de células CD4 ha descendido a 200 o menos.


CARGA VIRAL

Este examen de laboratorio nos permite conocer la cantidad de partículas virales que hay en la sangre, lo cual es un indicador del daño que puede esperarse cause el virus. A diferencia del conteo de células CD4 que nos indica el daño ya causado. Es decir con base en los resultados de la carga viral, puede predecirse que tan rápido avanzará la enfermedad y desafortunadamente que tan pronto puede llegar la muerte de la persona.


ANTIRRETROVIRALES

Actualmente existen medicamentos para detener la replicación viral, dependiendo del momento de su acción se denominan Inhibidores de la transcriptasa inversa, inhibidores de la proteasa y próximamente llegarán los inhibidores de la integrasa.

Los nuevos medicamentos pueden convertir al SIDA de una enfermedad mortal en una enfermedad crónica, como lo es actualmente la diabetes.



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